Uno de los aspectos más frustrantes de vender una vivienda es no saber qué está pasando. Las visitas se producen, el tiempo pasa y el propietario no tiene información real sobre cómo está respondiendo el mercado ni qué piensan los compradores que han visto el inmueble.
Después de cada visita te enviamos un informe con las impresiones recogidas: qué ha gustado, qué ha generado dudas y cuál es la valoración general del interesado. Además, de forma semanal o quincenal según el ritmo de la operación, recibirás un resumen completo con todas las acciones realizadas, el estado de las gestiones en curso y cualquier novedad relevante del proceso. La información es tuya y tienes derecho a tenerla.

